El cantante R. Kelly, conocido por éxitos como “I believe I can fly” (1995) y ganador de varios premios Grammy, fue declarado culpable en Nueva Jersey (EEUU) de abuso y tráfico sexual contra varias mujeres, muchas de ellas menores, como así también de liderar una red de delitos sexuales.
El artista, que podría pasar el resto de su vida en prisión, fue sentenciado tras un proceso en el que se escucharon lapidarios testimonios de muchas de sus víctimas.
Nueve mujeres y dos hombres brindaron detalles de los abusos perpetrados por el cantante, todos ellos “bajo amenaza y extorsión”. Kelly contaba con un séquito de guardaespaldas y ayudantes para reclutar jóvenes.
Los testimonios dieron cuenta además de que el músico solía filmar los encuentros sexuales y, en algunos casos, solía utilizar drogas para mantener a sus víctimas sometidas, muchas veces incluso en cautiverio por algunos días. El cantante vendió a lo largo de su carrera unos 75 millones de discos y ganó tres premios Grammy, pero desde hace dos años, cuando las denuncias se hicieron insostenibles, Spotify retiró sus canciones de las listas de reproducciones.